Microcréditos de La Caixa

La Caixa sigue empeñada en seguir ofreciendo su versión más social, a pesar de su reconversión en banco con motivo de la nueva reestructuración exigida por el Gobierno a las Cajas de Ahorros, y ha decidido poner mayor énfasis en sus microcréditos, uno de los productos estrella de la entidad financiera.

Desde el MicroBank, el banco social de la Caixa, ofrecen el Microcrédito Financiero y el Microcrédito social, que desde diversos enfoques ofrece dinero destinado, de manera indispensable, a la creación de un negocio o a la reinversión en un negocio ya existente.

La cantidad máxima que se puede disponer es de 25.000 euros, y puede ser solicitada por autónomos, emprendedors o microempresas, siempre que cumplan ciertos requisitos mínimos de solvencia y que el plan de negocio presentado tenga visos de rentabilidad en el corto-medio plazo.

El Microcrédito Financiero de la Caixa está destinado directamente a los autónomos y emprendedores que quieren crear un nuevo negocio o ampliar el ya existente, o, incluso, para hacer frente a las necesidades específicas de liquidez que pudieran tener estos negocios.

Por otro lado, el Microcrédito social de la Caixa está dirigido a personas en situación de desempleo, jóvenes emprendedores o inmigrantes que quieran iniciar su propio negocio. El importe en este tipo de microcrédito es algo menor, ya que se limita a los 15.000 euros.

En ambos casos, el plan de negocio es un aspecto fundamental, ya que la Caixa, a pesar de su labor social, no deja de ser una entidad financiera y su objetivo final es recuperar el dinero que presta a sus clientes, para lo que necesita cierta estabilidad en el negocio.

Sin embargo, y habida cuenta de las dificultades con las que todos los inversores y autónomos se están encontrando a la hora de conseguir financiación para sus proyectos empresariales, este movimiento de la Caixa, promoviendo la financiación a nuevos intentos emprendedores es siempre de agradecer.

Un concepto, el de microcrédito, heredado de los países emergentes que lo empezaron a utilizar con gran éxito en las comunidades más pobres, y que ahora, poco a poco, se va incorporando a los países avanzados.

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